ARTEMISA ( Diosa de la Luna, Diosa de las Brujas, Diosa de la noche, Diosa de la caza)
Mi Amada Artemisa
la cazadora - reina de brujas
Para los Griegos: Artemisa - Artemis - Artimus
Para los romanos: Diana
La Diosa ARTEMISA tiene una cantidad de informacion impresionante, se dice que es de origen pre-griego así que es una de las Diosas más antiguas veneradas de la cultura occidental. Es la Diosa de la caza, los animales salvajes, la tierra virgen y además asiste en los partos a las madres y a sus bebés. Ella es una Diosa Virgen, por lo tanto esta ligada a los tiempos de siembra y primavera, alivia a las mujeres enfermas y guarda el aspecto femenino más territorial y feroz de las mujeres.
Homero alude a ella como Artemis Agrotera, Potnia Theron, Artemisa del terreno virgen y Señora de los animales.
Se la representa siempre con arco y flechas, acompañada de sus perros salvajes o con un ciervo.
Se la relaciona también con la Selene que es la Diosa griega de la luna, por lo que a Diana se la suele representar con una luna creciente en la cabeza o frente, también se la relaciona con la etrusca Artume y con la caria Hécate!
Nacimiento e infancia :
Artemisa es fruto de la unión ilícita entre Zeus y Leto, de donde también nace su hermano gemelo el Dios Apolo. El resto de los detalles de la historia varian segun los distintos pueblos, vácicamente cuando Hera (esposa de Zeus) descubre que Leto espera un hijo de Zeus se enfurece y da la orden de que nadie la asista en el parto, la persigue hasta que Zeus envia al viento Aquilón para que recogiera a Leto y la llevara junto a Poseidón. Éste la llevó a la isla Ortigia y la cubrió con sus olas. Leto pudo esconderce en la isla dió a luz a Artemisa y esta misma ayudó a su madre a dar a luz a su hermano Apolo.
La isla Ortigia queda fijada al fondo con 4 columnas y cambia su nombre por el de Delos, que significa brillante, en relación con Apolo, dios de la luz.
Hera consiguió que Gea creara a la serpiente Pitón para que devorara a los niños pero Apolo se convierte en joven en sólo 4 días y la mata.
En la persecución de Hera, Leto y sus hijos llegan a un estanque y cuando va a darles de beber, unos campesinos, instigados por Hera, remueven el agua convirtiéndola en barro y Zeus les castiga convirtiéndoles en ranas.
Apolo y Artemisa fueron grandes protectores de su madre y mataron al gigante Ticio por intentar violarla.
También la defendieron de las burlas de Níobe, esposa de Anfión, con el que tuvo 7 hijos varones y 7 hembras, y que se burló de Leto por escasa descendencia, siendo castigada a ver morir a todos sus hijos por las flechas de Apolo y Artemisa, salvándose sólo Cloris
La niña Artemisa
Según la Ilíada la pequeña Artemisa era constantemente asotada por Hera y tras estos castigos ella corría a las rodillas de su padre, quien la abrazaba tiernamente.
A los tres años, Artemisa pidió a su padre, Zeus, mientras estaba sentada en sus rodillas, que le concediese seis deseos: permanecer siempre virgen; tener muchos nombres para diferenciarse de Apolo; ser la Phaesporia o ‘Dadora de Luz’; tener un arco y flechas, y una túnica hasta las rodillas para poder cazar; tener sesenta «hijas de Océano», todas de nueve años, para su coro; y veinte ninfas amnisíades como doncellas para cuidar sus perros y su arco cuando descansase. No pidió que se le dedicase ciudad alguna, sino gobernar sobre las montañas, y también el poder de ayudar a las mujeres en los dolores del parto.
Artemisa perseguida:
Como joven virgen, Artemisa despertó el interés de muchos dioses y hombres, pero ninguno de ellos logró ganar su corazón, a excepción de su compañero de caza Orión, quien murió accidentalmente a manos de la propia diosa o de Gea.
Alfeo, un dios río, estaba enamorado de Artemisa, pero sabía que no podía hacer nada para ganarse su corazón, así que decidió raptarla. Artemisa estaba con su séquito en LetronoiAretusa, una ayudante de Artemisa. Ésta sintió pena por ella y la salvó transformándola en una fuente en el templo de Artemisa Alfea en Letrini. cuando fue al Alfeo, pero sospechando sus motivos cubrió su rostro con barro para que el dios río no la reconociera. Otra historia donde aparece el dios es cuando intentó violar a
Búfago, el hijo del titán Jápeto, vio a Artemisa y pensó en violarla. Detectando sus pecaminosos pensamientos, la diosa lo atacó en el monte Foloe.
Sipretesera un muchacho cretense que vio accidentalmente a Artemisa bañándose desnuda o intentó violarla, y ésta lo transformó en una muchacha.
El culto a Diana
Diana era adorada en un festival celebrado el 12 de agosto,cuando el rey Servio Tulio, esclavo de nacimiento, le dedicó un altar en el monte Aventino a mediados del siglo IV A.C. El estar en este lugar, y por tanto fuera delpomerium, significa que el culto de Diana siguió siendo esencialmente «extranjero», como el de Baco y nunca fue oficialmente «transferida» a Roma como lo fuera Juno tras el saqueo de Veyes.
Parece que su culto procedía de Aricia, donde permaneció su sacerdote, el Rex Nemorensis (traducido como "El espejo de Diana"). Allí mantuvieron en común las tribus latinas el simple templo abierto, que Roma aspiró a fusionar en una sola.
Diana de los bosques fue pronto completamente helenizada,«un proceso que culminó con la aparición de Diana junto a Apolo en el primer lectisternium de Roma». Diana fue considerada con gran reverencia por los ciudadanos de clase inferior y los esclavos, pudiendo éstos recibir asilo en sus templos.
Diana y la Luna
Diana fue originalmente una diosa de la caza, relacionada con los animales y las tierras salvajes. Más tarde pasó a ser una diosa de la Luna, suplantando a Luna y siendo también un emblema de la castidad. Los robledos le estaban especialmente consagrados. Era loada en la poesía por su fuerza, gracia atlética, belleza y habilidades en la caza.
En la práctica formaba una trinidad con otras dos deidades romanas: Egeria, la ninfa acuática, su sirviente y ayudante comadrona, y Virbio, el dios de los bosques. La etimología de su nombre es simplemente ‘la Diosa’, siendo pues su paralelo griego en este sentido (aunque no en el culto) Dione en Dódona.
Fiestas:
Artemisa nació el sexto del día del mes, razón por la que le estaba dedicado. Los festivales en su honor incluían:
Fiesta de Artemisa Amarisia, una celebración para adorar a la diosa en el Ática. En 2007 un equipo de arqueólogo suizos y griegos encontraron las ruinas del templo de Artemisa Amarisia en Eubea (Grecia).Brauronia, festival de Artemisa en Braurón, donde las niñas de entre 5 y 10 años vistiendo túnicas color azafrán imitaban oseznos para apaciguar a la diosa tras la plaga que envió cuando se mató un oso.- Fiesta de Artemisa Saronia, para celebrar a Artemisa en Trecén, una ciudad de la Argólida. Un rey llamado Sarón construyó un santuario para la diosa después de que ésta le salvase la vida cuando estaba de caza y le barrió una ola, por lo que instituyó una fiesta en su honor.
- El 16 de metagitnión (2.º mes del calendario ático) se realizaban sacrificios a Artemisa y Hécate en el demo de Erquia.
- La Caristeria celebraba el 6 de boedromión (tercer mes) la victoria de Maratón y también era la fiesta del agradecimiento ateniense.
- El 6 de elafebolión (9.º mes) se celebraban las Elafebolia o fiestas de Artemisa la cazadora de ciervos, en la que se le ofrecían pasteles con la forma de venado, hechos de masa, miel y semillas de sésamo.
- El 16 de muniquión (10.º mes) tenían lugar las Muniquias, celebrándose a Artemisa como diosa de la naturaleza y los animales. Se le sacrificaba una cabra.
- El 6 de targelión (11.º mes) era el «cumpleaños» de la diosa, siendo el de Apolo el día siguiente.
- Se celebraba una fiesta para Artemisa Dictina (‘de la red’) enHypsous.
- La Lafria, una fiesta de Artemisa en Patras, incluía una procesión que empezaba disponiendo troncos de madera de 16 codos de largo alrededor del altar, sobre el que se ponían los más secos. Justo antes de la fiesta se construía una subida suave hasta el altar con tierra. La fiesta empezaba con una espléndida procesión en honor a Artemisa, y la doncella oficiando como sacerdotisa la cerraba sobre un carro tirado por un ciervo. Sin embargo, no se ofrecía el sacrificio hasta el día siguiente.
- En Orcómeno se construyó un santuario para Artemisa Himnia, en el que se celebra una fiesta todos los años.
LA DIOSA DE CADA MUJER, CUANDO ARTEMISA NOS ELIGE ENTRE SUS HIJAS/OS
Cuando conectamos con la Diosa Artemisa , mostramos nuestra fuerza y coraje, construimos nuestro propio camino, sin tener en cuenta nada mas que lo que nos hemos propuesto.
Naturaleza competitiva
Esta diosa se caracteriza por ser muy independiente y buscar y luchar por sus propias metas. Se cuenta que el único hombre que Artemisa amó, murió producto de la naturaleza competitiva de esta diosa. En ella es más importante seguir un objetivo que las relaciones o las emociones.Arquetípicamente, para que una mujer Artemisa triunfe y encuentre el éxito – triunfo que no tiene por qué estar relacionado con el dinero o la fama- sin grandes conflictos es extremadamente importante la aprobación del padre. Cuando éste la critica por no ser la niña que él esperaba, la hija se muestra desafiante, pero en el fondo está herida. Dicha herida se debe a la incorporación insconsciente de la crítica de su padre, es decir, que sabotea constantemente sus logros.
Sexualidad de la mujer Artemisa
En los tiempos modernos, la castidad que la diosa pidio a su padre Zeus, ha cambiado. Las mujeres que tienen activa esta diosa exploran su sexualidad como parte de su naturaleza investigadora, pero no es un área importante para ellas. Heterosexuales u homosexuales Artemisas tienen relación estrecha con mujeres y en las lesbianas, las relaciones sexuales se consideran una parte más de este ceñido lazo. Lo más importante para las mujeres con este arquetipo es sentir a su pareja en igualdad de condiciones y que las enriquecen.Hécate - Diosa de la Hechiceria.
En contra de la creencia popular, Hécate no fue originalmente una diosa griega. Sus raíces parecen estar entre los carios de Asia Menor.Aparece en el himno homérico a Deméter y en la Teogonía de Hesíodo, donde es fuertemente promocionada como una gran diosa. El lugar de origen de su culto es incierto, pero se cree que tuvo numerosos seguidores en Tracia. Su santuario más importante estaba en Lagina, una ciudad-estado teocrática en la que la diosa era atendida por eunucos. Lagina, donde el famoso templo de Hécate atraía grandes reuniones festivas cada año, quedaba cerca de la colonia originalmente macedonia de Estratonicea, ciudad de la que era patrona. En Tracia desempeñó un papel similar al del menor Hermes, es decir, gobernadora de los puntos liminares (tránsitos o umbrales) y de lo salvaje, guardando poco parecido con la vieja paseante nocturna en la que se convirtió. Adicionalmente, esto llevó a su papel como ayudante de las mujeres en los partos y la crianza de los jóvenes.
También había un templo consagrado a Hécate en el recinto del templo de Artemisa en Éfeso, donde oficiaban los sacerdotes eunucos o megabyzi.Hesíodo registra que estaba entre la descendencia de Gea y Urano, la Tierra y el Cielo. En la Teogonía le atribuyó tan amplios y fundamentales poderes que resulta difícil resistirse a verla como una figuración de la Gran Diosa, aunque como buen olímpico Hesíodo atribuye sus poderes a un «regalo» de Zeus:
Hécate, a la que Zeus Crónida honró sobre todos y le procuró espléndidos regalos, la suerte de participar en la tierra y el mar estéril. Ella también obtuvo en lote la dignidad que confiere el estrellado cielo y es especialmente respetada por los dioses inmortales. [...] En nada la maltrató el Crónida ni tampoco le quitó nada de lo que recibió en suerte entre los primeros dioses, los Titanes; sino que sus atribuciones son las mismas que tuvo desde el principio.
Sus regalos a los humanos abarcan todo, según cuenta Hesíodo:
Al que ella quiere, grandemente le asiste y ayuda; en el juicio se sienta junto a los venerables reyes, y en el ágora hace destacar entre la gente al que ella quiere. O cuando armados de coraza marchan los varones hacia la guerra destructora de hombres, allí la diosa asiste a los que quiere decididamente concederles la victoria y encumbrarles de gloria. Es capaz de asistir a los nobles que quiere y con igual capacidad, cuando los jóvenes compiten en juegos, allí los asiste y ayuda la diosa; y el vencedor en fuerza y capacidad, fácilmente y contento se lleva un magnífico premio y proporciona gloria a sus padres. A los que trabajan en el mar intransitable y elevan sus súplicas a Hécate y al resonante Ennosigeo, fácilmente la ilustre diosa les concede pesca abundante y fácilmente se la quita cuando parece segura si así lo desea su corazón. Es capaz de aumentar el ganado en los establos junto con Hermes, y en cuanto a las manadas de bueyes, los extensos rebaños de cabras y las majadas de lanudas ovejas, si así lo desea en su corazón, multiplica los pequeños y disminuye los numerosos.
Hécate era cuidadosamente servida:
Todavía ahora, cuando alguno de los hombres de la tierra los propicia, celebrando magníficos sacrificios según costumbre, invoca repetidamente a Hécate. Muy fácilmente obtiene gran honor aquél cuyas súplicas acepta complaciente la diosa, y le concede prosperidad puesto que está en su mano.
Hesíodo enfatiza que Hécate era la única hija de Asteria, una diosa de las estrellas que era hermana de Leto, a su vez madre de Artemisa y Apolo. La abuela de estos tres primos era Febe, la anciana titánide que personificaba la luna. Hécate era una reaparición de Febe, y por tanto diosa lunar, que se manifestaba en la oscuridad de la luna.
Las Seis Diosas
Basados en la teoría de Carl G. Jung sobre los arquetipos como transformadores vivos de nuestra consciencia y de nuestra existencia, J. Barrer Woolger y R. J. Woolger, proponen una tipología de la personalidad de las mujeres en relación con seis diosas griegas. Defienden que existe una dinámica fundamental detrás de la conducta de cada mujer que la hace especial. Cuando observamos la misma dinámica psicológica en un grupo de individuos nos encontramos ante lo que Jung denominaba arquetipo. Jung fue el primero en advertir que este tipo de dinámica puede observarse en una forma pura en la mitología y en la literatura, y que también aparece disfrazada en los sueños y en las fantasías de la vida cotidiana. Una diosa es la forma que asume un arquetipo femenino en el contexto de un relato épico o mitológico. Cuando soñamos o ensoñamos, nuestra mente inconsciente extrae imágenes arquetípicas de ese trasfondo común cultural al que Jung llamaba inconsciente colectivo. Las seis diosas griegas que influyen más activamente en las mujeres de la sociedad actual y las características que se le asocian son:
LA MUJER ATENEA: Dirigida por la diosa de la sabiduría y la civilización. Se muestra interesada por el éxito, la profesión, la educación, la cultura, la justicia social y la política.
LA MUJER AFRODITA: Gobernada por la diosa del amor y se preocupa principalmente por las relaciones, la sexualidad, las intrigas, los romances, la belleza y la inspiración artística.
LA MUJER PERSÉFONE: Se halla bajo el influjo de la diosa del mundo subterráneo. Se siente inclinada hacia la mediumnidad y el mundo de los espíritus, las experiencias ocultas, visionarias y místicas y todos los temas relacionados con la muerte.
LA MUJER ARTEMISA: Gobernada por la diosa de los bosques. Es práctica, atlética y aventurera; le agrada la educación física, la soledad, la vida al aire libre y los animales. Se preocupa por la protección del medio ambiente, las formas de vida alternativas y las comunidades de mujeres.
LA MUJER DEMETER: Se halla bajo la influencia de la diosa de las cosechas. Es una madre terrenal que ama, cría, alimenta y ayuda a crecer a todos sus hijos. Le interesan los asuntos relacionados con la maternidad y los ciclos reproductivos de la mujer.
LA MUJER HERA: se halla bajo el dominio de la reina de los cielos. Está interesada por el matrimonio, las parejas y las cuestiones relativas al poder en las que las dirigentes y líderes son mujeres.
Debajo de la psicología de cada mujer no hay una sola diosa, sino más bien la combinación de varias de ellas. O quizás exista una diosa principal rigiendo la personalidad y en diferentes momentos críticos de su vida, se vea influenciada por algunas de las otras diosas de forma temporal, como si fuesen aliadas que acuden a cumplir una misión...
Diosa Hecate
Hécate (en griego antiguo Ἑκάτη Hekátē o Ἑκάτα Hekáta) fue originalmente una diosa de las tierras salvajes y los partos, nacionalizada primero en la Grecia micénica o en Tracia, pero originada entre los carios de Anatolia, la región donde se atestiguan la mayoría de sus nombres teofóricos, como Hecateo o Hecatomno, y donde Hécate permaneció como Gran Diosa hasta tiempos históricos, en su inigualable lugar de culto en Lagina. William Berg señala que «dado que los niños no son bautizados en honor de espectros, es seguro asumir que los nombres teofóricos carios que incluyen hekat- aluden a una deidad importante libre de los oscuros y desagradables lazos con el inframundo y la brujería que tuvo Hécate en la Atenas clásica.» Los monumentos a Hécate en Frigia y Caria son numerosos pero tardíos. Los cultos populares que la veneraban como diosa madre hicieron que fuese integrada en la mitología griega. En la Alejandría ptolemaica terminaría adquiriendo sus connotaciones de diosa de la hechicería y su papel como «Reina de los Fantasmas», bajo cuyo aspecto triplicado fue transmitida a la cultura post-renacentista. Uno de sus aspectos es representado en la Trivia romana.
Las inscripciones más antiguas se han encontrado en el Mileto arcaico tardío, cerca de Caria, donde Hécate es una protectora de las entradas
Representaciones
Las primeras representaciones griegas de Hécate son simples y no triples. Lewis Richard Farnell afirma:
La evidencia de los monumentos sobre el carácter y la importancia de Hécate es casi tan completa como la de la literatura. Pero sólo fue en el periodo tardío cuando llegó a expresar su naturaleza múltiple y mística. Antes del siglo V hay pocas dudas de que solía ser representada bajo una forma simple como la mayoría de las demás divinidades, y que fue así como el poeta beocio la imaginó, pues nada en sus versos alude a una diosa triple.
El monumento más antiguo conocido es una pequeña terracota hallada en Atenas con una dedicatoria a Hécate en el estilo de escritura del siglo VI. La diosa aparece sentada en un trono con una corona de flores alrededor de su cabeza, careciendo totalmente de atributos y personalidad, siendo el único valor de esta obra, que evidentemente es de un tipo bastante general y recibe una referencia y nombre especiales sólo por la inscripción, el demostrar que la forma simple era la original y que su conocimiento en Atenas era anterior a la invasión persa.
El viajero del siglo II a. C. Pausanias afirmó que Hécate fue representada triple por vez primera por el escultor Alcámenes en el periodo griego clásico de finales del siglo V a. C. Las convenciones antropomórficas del arte griego se resistían a representarla con tres caras: una escultura votiva del siglo III a. C. procedente del Ática la muestra como tres imágenes diferentes contra una columna, alrededor de la cual bailan las Cárites. Algunos retratos clásicos la muestran como una diosa triple sosteniendo una antorcha, una llave y una serpiente. Otros continuaron mostrándola en su forma simple.
En los escritos esotéricos griegos de inspiración egipcia relacionados con Hermes Trimegisto y en los papiros mágicos de la Antigüedad Tardía era descrita con tres cabezas: una de perro, otra de serpiente y otra de caballo. La triplicidad de Hécate se expresaba de una forma más helénica, con tres cuerpos en lugar de cabezas, como aparece tomando parte en la batalla con los Titanes en el vasto friso del gran altar de Pérgamo (actualmente en Berlín). En la Argólida, cerca del altar de los Dioscuros, Pausanias vio el templo de Hécate frente al santuario de Ilitía: «La imagen es obra de Escopas. Es de piedra, mientras las de bronce de enfrente, también de Hécate, fueron hechas respectivamente por Policleto y su hermano Naucides, hijo de Motón».
Un relieve en mármol del siglo IV a. C. en Cranón (Tesalia) le fue dedicado por el dueño de un caballo de carreras. Muestra a Hécate, con un perro a su lado, poniendo una corona sobre la cabeza de una yegua. Su ayudante y representación animal era la perra, y la forma más común de ofrenda era dejar carne en las encrucijadas. Algunas veces incluso se le sacrificaban perros (una buena indicación de su origen no helénico, pues los perros, como los burros, muy rara vez jugaban este papel en el genuino ritual griego).
En las Argonáuticas, una épica alejandrina del siglo III a. C. basada en material más antiguo, Jasón aplaca a Hécate mediante un ritual prescrito por Medea, su sacerdotisa: tras bañarse a medianoche en una corriente de agua y vestido con una toga oscura, Jasón cava un pozo y ofrece una libación de miel y sangre de la garganta de una oveja, que se quema en una pira junto al pozo como holocausto, retirándose entonces del lugar sin mirar atrás. Todos estos elementos señalan los ritos observados a una deidad ctónica.
Hécate tenía un papel especial en las encrucijadas de tres caminos (o trivios), donde los griegos situaban postes con máscaras de cada unas de sus cabezas mirando en diferentes direcciones.
Las inscripciones más antiguas se han encontrado en el Mileto arcaico tardío, cerca de Caria, donde Hécate es una protectora de las entradas
Las primeras representaciones griegas de Hécate son simples y no triples. Lewis Richard Farnell afirma:
La evidencia de los monumentos sobre el carácter y la importancia de Hécate es casi tan completa como la de la literatura. Pero sólo fue en el periodo tardío cuando llegó a expresar su naturaleza múltiple y mística. Antes del siglo V hay pocas dudas de que solía ser representada bajo una forma simple como la mayoría de las demás divinidades, y que fue así como el poeta beocio la imaginó, pues nada en sus versos alude a una diosa triple.
El viajero del siglo II a. C. Pausanias afirmó que Hécate fue representada triple por vez primera por el escultor Alcámenes en el periodo griego clásico de finales del siglo V a. C. Las convenciones antropomórficas del arte griego se resistían a representarla con tres caras: una escultura votiva del siglo III a. C. procedente del Ática la muestra como tres imágenes diferentes contra una columna, alrededor de la cual bailan las Cárites. Algunos retratos clásicos la muestran como una diosa triple sosteniendo una antorcha, una llave y una serpiente. Otros continuaron mostrándola en su forma simple.
En los escritos esotéricos griegos de inspiración egipcia relacionados con Hermes Trimegisto y en los papiros mágicos de la Antigüedad Tardía era descrita con tres cabezas: una de perro, otra de serpiente y otra de caballo. La triplicidad de Hécate se expresaba de una forma más helénica, con tres cuerpos en lugar de cabezas, como aparece tomando parte en la batalla con los Titanes en el vasto friso del gran altar de Pérgamo (actualmente en Berlín). En la Argólida, cerca del altar de los Dioscuros, Pausanias vio el templo de Hécate frente al santuario de Ilitía: «La imagen es obra de Escopas. Es de piedra, mientras las de bronce de enfrente, también de Hécate, fueron hechas respectivamente por Policleto y su hermano Naucides, hijo de Motón».
Un relieve en mármol del siglo IV a. C. en Cranón (Tesalia) le fue dedicado por el dueño de un caballo de carreras. Muestra a Hécate, con un perro a su lado, poniendo una corona sobre la cabeza de una yegua. Su ayudante y representación animal era la perra, y la forma más común de ofrenda era dejar carne en las encrucijadas. Algunas veces incluso se le sacrificaban perros (una buena indicación de su origen no helénico, pues los perros, como los burros, muy rara vez jugaban este papel en el genuino ritual griego).
En las Argonáuticas, una épica alejandrina del siglo III a. C. basada en material más antiguo, Jasón aplaca a Hécate mediante un ritual prescrito por Medea, su sacerdotisa: tras bañarse a medianoche en una corriente de agua y vestido con una toga oscura, Jasón cava un pozo y ofrece una libación de miel y sangre de la garganta de una oveja, que se quema en una pira junto al pozo como holocausto, retirándose entonces del lugar sin mirar atrás. Todos estos elementos señalan los ritos observados a una deidad ctónica.
Diosa de las encrucijadas
Hécate tenía un papel especial en las encrucijadas de tres caminos (o trivios), donde los griegos situaban postes con máscaras de cada unas de sus cabezas mirando en diferentes direcciones.
La función de Hécate en las encrucijadas proviene de su esfera original como diosa de las tierras salvajes y las zonas inexploradas. Esto llevaba a realizar sacrificios para viajar con seguridad por estos territorios. Este papel tiene relación con el de Hermes, dios de las fronteras.
Hécate es la versión griega de la Trivia (‘tres caminos’) de la mitología romana. En el siglo VII, Elegio acostumbraba a recordar a su recién convertida congregación de Flandes que «ningún cristiano debería prestar o guardar devoción alguna a los dioses de los trivios, donde tres caminos se cruzan, a los fanos o las rocas, o fuentes o arboledas o esquinas».
Hécate era la diosa que aparecía con más frecuencia en textos mágicos como los papiros mágicos griegos y las defixios, junto con Hermes.
Hécate es la versión griega de la Trivia (‘tres caminos’) de la mitología romana. En el siglo VII, Elegio acostumbraba a recordar a su recién convertida congregación de Flandes que «ningún cristiano debería prestar o guardar devoción alguna a los dioses de los trivios, donde tres caminos se cruzan, a los fanos o las rocas, o fuentes o arboledas o esquinas».
Hécate era la diosa que aparecía con más frecuencia en textos mágicos como los papiros mágicos griegos y las defixios, junto con Hermes.
Reina de las brujas
En los oráculos caldeos que fueron editados en Alejandría, fue también asociada con un laberinto serpentino alrededor de una espiral, conocido como rueda de Hécate (el «Strophalos de Hécate», verso 194 de la traducción de 1836 de Isaac Preston Cory). El simbolismo alude al poder de la serpiente para renacer, al laberinto de conocimiento a través del cual Hécate guía a la humanidad y a la llama de la propia vida: «Los senos productores de vida de Hécate, esa Llama Viviente que se viste a sí misma de Materia para manifestar la Existencia» (verso 55 de la traducción de Cory de los oráculos caldeos).
En los oráculos caldeos que fueron editados en Alejandría, fue también asociada con un laberinto serpentino alrededor de una espiral, conocido como rueda de Hécate (el «Strophalos de Hécate», verso 194 de la traducción de 1836 de Isaac Preston Cory). El simbolismo alude al poder de la serpiente para renacer, al laberinto de conocimiento a través del cual Hécate guía a la humanidad y a la llama de la propia vida: «Los senos productores de vida de Hécate, esa Llama Viviente que se viste a sí misma de Materia para manifestar la Existencia» (verso 55 de la traducción de Cory de los oráculos caldeos).
En El evangelio de las brujas compilado por Charles Leland (1899) se describen los remanentes de una tradición de brujería italiana, incluyendo un culto a Diana parecido al de Hécate. Es discutible si la Diana representada en la obra de Leland es en realidad Hécate o no. Aunque Diana suele ser muy identificada con Artemisa, no se representa en El evangelio como la del culto romano. Por ejemplo, dice que «Diana siempre tiene un perro a su lado», siendo Hécate famosa por su relación con los perros.
Reina de los muertos
«Reina de los Fantasmas» es un título asociado con Hécate debido a la creencia de que podíatanto evitar que el mal saliese del mundo de los espíritus, como también permitir que dichomal entrase. Hécate, pues, tenía un papel y poder especial en los cementerios. Guarda los «caminos y senderos que se cruzan».Su asociación con los cementerios también tuvo mucha importancia en la idea de Hécate como diosa lunar.
Las hojas del álamo negro son oscuras por una cara y claras por la otra, simbolizando el límite entre los mundos. El tejo ha estado asociado desde hace mucho en el Inframundo
Animales
La perra es el animal más comúnmente asociado a Hécate, quien a veces es llamada la «perra negra», y alguna vez se sacrificaron perros negros a ella en rituales de purificación. En Colofón (Tracia) Hécate podía manifestarse como perro. Los ladridos de los perros eran la primera señal de su cercanía en la literatura griega y romana.
La perra es el animal más comúnmente asociado a Hécate, quien a veces es llamada la «perra negra», y alguna vez se sacrificaron perros negros a ella en rituales de purificación. En Colofón (Tracia) Hécate podía manifestarse como perro. Los ladridos de los perros eran la primera señal de su cercanía en la literatura griega y romana.
La rana, significativamente una criatura que puede cruzar dos elementos, está también consagrada a Hécate.
Como diosa triple, a veces aparece con tres cabezas: de perro, caballo y oso, o de perro, serpiente y león.
En el Malleus maleficarum (1486) se afirma que Hécate fue adorada por brujas que adoptaron partes de su mito como su diosa de la hechicería. Debido a que Hécate ya había sido muy difamada a finales del periodo romano, a los cristianos de la época les resultó fácil envilecer su imagen. De esta forma todas sus criaturas fueron también consideradas «criaturas de la oscuridad»; sin embargo, la historia de animales tales como cuervos, búhos nocturnos, serpientes, escorpiones, asnos, murciélagos, caballos, osos y leones como criaturas suyas no es siempre oscura y aterradora.
Como diosa triple, a veces aparece con tres cabezas: de perro, caballo y oso, o de perro, serpiente y león.
En el Malleus maleficarum (1486) se afirma que Hécate fue adorada por brujas que adoptaron partes de su mito como su diosa de la hechicería. Debido a que Hécate ya había sido muy difamada a finales del periodo romano, a los cristianos de la época les resultó fácil envilecer su imagen. De esta forma todas sus criaturas fueron también consideradas «criaturas de la oscuridad»; sin embargo, la historia de animales tales como cuervos, búhos nocturnos, serpientes, escorpiones, asnos, murciélagos, caballos, osos y leones como criaturas suyas no es siempre oscura y aterradora.
Plantas y hierbas
El tejo, el ciprés, el avellano, el álamo negro, el cedro y el sauce estaban consagrados a Hécate.
El tejo tiene fuertes asociaciones con la muerte y el renacimiento. Un veneno preparado a partir de sus semillas se usaba en las flechas,[cita requerida] y su madera se usaba comúnmente para fabricar flechas y empuñaduras de dagas. La poción del caldero de Hécate contiene «esquejes de tejo». Las bayas del tejo llevan el poder de Hécate, y pueden dar sabiduría o la muerte. Las semillas son muy venenosas, pero las carnosas bayas rojas que las rodean no.
Muchas otras hierbas y plantas están asociadas a Hécate, incluyendo el ajo, las almendras, la lavanda, el tomillo, la mirra, la artemisia, el cardamomo, la menta, el diente de león, el eléboro, el milenrama y la celidonia menor. Varios venenos y alucinógenos están vinculados a Hécate, incluyendo la belladona, la cicuta, la mandrágora, el acónito (conocido como hecateis) y el opio. Muchas de las plantas de Hécate eran aquellas que podían ser usada por los chamanes para lograr diversos estados de consciencia.
El tejo, el ciprés, el avellano, el álamo negro, el cedro y el sauce estaban consagrados a Hécate.
El tejo tiene fuertes asociaciones con la muerte y el renacimiento. Un veneno preparado a partir de sus semillas se usaba en las flechas,[cita requerida] y su madera se usaba comúnmente para fabricar flechas y empuñaduras de dagas. La poción del caldero de Hécate contiene «esquejes de tejo». Las bayas del tejo llevan el poder de Hécate, y pueden dar sabiduría o la muerte. Las semillas son muy venenosas, pero las carnosas bayas rojas que las rodean no.
Muchas otras hierbas y plantas están asociadas a Hécate, incluyendo el ajo, las almendras, la lavanda, el tomillo, la mirra, la artemisia, el cardamomo, la menta, el diente de león, el eléboro, el milenrama y la celidonia menor. Varios venenos y alucinógenos están vinculados a Hécate, incluyendo la belladona, la cicuta, la mandrágora, el acónito (conocido como hecateis) y el opio. Muchas de las plantas de Hécate eran aquellas que podían ser usada por los chamanes para lograr diversos estados de consciencia.
Lugares
En diversos momentos se han asociado con Hécate las zonas salvajes, bosques, fronteras, murallas y puertas de las ciudades, encrucijadas y cementerios.
A menudo se afirma que la luna está consagrada a Hécate, contra lo que argumentó Farnell:
Algunos de los antiguos escritores sobre mitología, tales como Cornuto y Cleomedes, y algunos de los modernos, como Preller, el del diccionario de Roscher y Petersen, explican las tres figuras como símbolos de las tres fases de la luna. Pero muy poco puede decirse en favor de esto, y muchísimo en contra. En primer lugar, la estatua de Alcámenes representó a Hécate Επιπυργιδια, a quien el ateniense de ese periodo consideraba la guardiana de la puerta de su Acrópolis, y como tal relacionada en este punto particular con las Cárites, deidades de la vida que florece y da fruto. Ni en este lugar ni ante la puerta de las casas de la ciudad aparecía como una diosa lunar.
También podemos preguntar: ¿por qué deberían darse a una divinidad a veces considerada como lunar pero con muchas otras y más importantes conexiones tres formas para señalar las tres fases de la luna, y por qué la escultura griega ha sido en este insólito caso culpable de un frígido simbolismo astronómico, mientras Selene, que era obviamente la luna y nada más, nunca tratada de esta manera? De esta misma forma Helios debería haber recibido doce cabezas.
Sin embargo, en los papiros mágicos del Egipto grecorromano se conservan varios himnos que identifican a Hécate con Selene y la luna, ensalzándola como suprema diosa, madre de los dioses. De esta forma, como diosa triple, Hécate sigue teniendo seguidores en algunas sectas neopaganas.
En diversos momentos se han asociado con Hécate las zonas salvajes, bosques, fronteras, murallas y puertas de las ciudades, encrucijadas y cementerios.
A menudo se afirma que la luna está consagrada a Hécate, contra lo que argumentó Farnell:
Algunos de los antiguos escritores sobre mitología, tales como Cornuto y Cleomedes, y algunos de los modernos, como Preller, el del diccionario de Roscher y Petersen, explican las tres figuras como símbolos de las tres fases de la luna. Pero muy poco puede decirse en favor de esto, y muchísimo en contra. En primer lugar, la estatua de Alcámenes representó a Hécate Επιπυργιδια, a quien el ateniense de ese periodo consideraba la guardiana de la puerta de su Acrópolis, y como tal relacionada en este punto particular con las Cárites, deidades de la vida que florece y da fruto. Ni en este lugar ni ante la puerta de las casas de la ciudad aparecía como una diosa lunar.
También podemos preguntar: ¿por qué deberían darse a una divinidad a veces considerada como lunar pero con muchas otras y más importantes conexiones tres formas para señalar las tres fases de la luna, y por qué la escultura griega ha sido en este insólito caso culpable de un frígido simbolismo astronómico, mientras Selene, que era obviamente la luna y nada más, nunca tratada de esta manera? De esta misma forma Helios debería haber recibido doce cabezas.
Sin embargo, en los papiros mágicos del Egipto grecorromano se conservan varios himnos que identifican a Hécate con Selene y la luna, ensalzándola como suprema diosa, madre de los dioses. De esta forma, como diosa triple, Hécate sigue teniendo seguidores en algunas sectas neopaganas.
Dios Pan, el Dios astado
Pan (en griego, Πάν, ‘todo’) era el semidiós de los pastores y rebaños en la mitología griega. Era especialmente venerado en Arcadia, a pesar de no contar con grandes santuarios en su honor en dicha región. En la mitología romana se identifica a este dios con Fauno.
Pan era, también, el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina desenfrenada. Dotado de una gran potencia y apetito sexual, se dedicaba a perseguir por los bosques, en busca de sus favores, a ninfas y muchachos. En muchos aspectos, el dios Pan tiene cierta similitud con Dioniso.
Era el dios de las brisas del amanecer y del atardecer. Vivía en compañía de las ninfas en una gruta del Parnaso llamada Coriciana. Se le atribuían dones proféticos y formaba parte del cortejo de Dioniso, puesto que se suponía que seguía a éste en sus costumbres. Era cazador, curandero y músico. Habitaba en los bosques y en las selvas, correteando tras las ovejas y espantando a los hombres que penetraban en sus terrenos.
Portaba en la mano el cayado o bastón de pastor y tocaba la Siringa, a la que también se conoce como Flauta de Pan. Le agradaban las fuentes y la sombra de los bosques, entre cuya maleza solía esconderse para espiar a las ninfas.
Se dice que Pan era especialmente irascible si se le molestaba durante sus siestas. Los habitantes de Arcadia tenían la creencia de que, cuando una persona hacía la siesta, no se la podía despertar bajo ningún concepto ya que, de esa forma, se interrumpía el sueño del dios Pan. En este caso, Pan se aproxima a la noción de Demonium Meridianum (Demonio del Mediodía).
Por último, como deidad, Pan representaba a toda la naturaleza salvaje. De esta forma, se le atribuía la generación del miedo enloquecedor. De ahí la palabra pánico que, en principio, significaba el temor masivo que sufrían manadas y rebaños ante el tronar y la caída de rayos.
Genealogía
Pan tiene diecinueve genealogías diferentes.
Según una de las tradiciones, cuando Hermes pastoreaba los rebaños de Driops, tuvo una relación amorosa con una de las hijas de ésta, de la que nació el dios Pan. Según esta teoría, cuando nació, presentaba sus miembros inferiores en forma de macho cabrío y el resto del cuerpo con apariencia de hombre. En la cabeza tenía dos cuernos y su cara era arrugada, con una barbilla prominente, con todo el cuerpo cubierto por una espesa capa de pelo. Se dice que, apenas nacido, escapó a las montañas, donde Hermes tuvo que buscarlo para llevarlo al Olimpo envuelto en una piel de liebre. Una vez allí, lo llamaron Pan, puesto que era la diversión de todos.
Otra de las tradiciones cuenta que Penélope, durante la ausencia de su esposo Odiseo, tuvo varios amantes, quedando encinta de uno de ellos. De esta manera, nació Pan, nombre que significa hijo de todos.
Otras versiones enumeran las tradiciones anteriormente citadas. Se dice que, tras el regreso de sus viajes, Odiseo repudió a Penélope por sus infidelidades y que, una vez abandonada, concibió al dios Pan, fruto de su unión con Hermes.
Otras tradiciones apuntan a que fue hijo de Zeus y de Hybris, de Zeus y Calisto o de Hermes y una ninfa.
Relaciones con otros personajes mitológicos
En cuanto a sus relaciones, se dice que tuvo amores correspondidos con la ninfa Pitis, que también era pretendida por Bóreas. Este último, arrastrado por los celos, arrojó a Pitis desde lo alto de una roca. Sintiendo pena, la diosa Gea la transformó en pino, siendo Pan, desde entonces, coronado con las hojas del pino. También existe la creencia de que el pino gime cuando sopla Bóreas.
Asimismo, Pan estaba intensamente enamorado de la ninfa Siringa, quien no le correspondía. Se dice que una vez, mientras huía de Pan, se lanzó al río Ladón. Quedó acorralada y pidió ayuda a sus hermanas las ninfas quienes, conmovidas, la convirtieron en un cañaveral. Se cuenta que, cuando Pan llegó, sólo pudo abrazar las cañas que se mecían por el viento y el rumor que producían le causó tal agrado que decidió construir un nuevo instrumento musical con ellas. Así, creó la flauta siringa, en recuerdo de la ninfa de igual nombre.
Del mismo modo, sedujo a Selene regalándole un vellocino de gran blancura. Desde entonces, ambos fueron venerados en una caverna del Monte Niceo.
Culto
Según cuenta Heródoto, unos días antes de la Batalla de Maratón, un mensajero ateniense que volvía de pedir ayuda a Esparta encontró al dios y éste le prometió que vencerían a los persas. Por ello, tras ganar efectivamente la batalla a causa de un súbito pánico en las filas enemigas, fue incluido entre los grandes dioses reconocidos por el estado. En la propia ciudad de Atenas se le consagró una de las grutas de la vertiente Norte de la Acrópolis y se decretó en su honor una fiesta anual donde se realizaban carreras de antorchas.
Los ritos de fertilidad originales fueron asumidos a partir del siglo V por las Bacantes, que duraron hasta bien entrada la Edad Media. Desde entonces, y hasta nuestros días, la imagen tradicional de Pan se asocia con la imagen del diablo (en forma de macho cabrío) y los aquelarres.
Pan era, también, el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina desenfrenada. Dotado de una gran potencia y apetito sexual, se dedicaba a perseguir por los bosques, en busca de sus favores, a ninfas y muchachos. En muchos aspectos, el dios Pan tiene cierta similitud con Dioniso.
Era el dios de las brisas del amanecer y del atardecer. Vivía en compañía de las ninfas en una gruta del Parnaso llamada Coriciana. Se le atribuían dones proféticos y formaba parte del cortejo de Dioniso, puesto que se suponía que seguía a éste en sus costumbres. Era cazador, curandero y músico. Habitaba en los bosques y en las selvas, correteando tras las ovejas y espantando a los hombres que penetraban en sus terrenos.
Portaba en la mano el cayado o bastón de pastor y tocaba la Siringa, a la que también se conoce como Flauta de Pan. Le agradaban las fuentes y la sombra de los bosques, entre cuya maleza solía esconderse para espiar a las ninfas.
Se dice que Pan era especialmente irascible si se le molestaba durante sus siestas. Los habitantes de Arcadia tenían la creencia de que, cuando una persona hacía la siesta, no se la podía despertar bajo ningún concepto ya que, de esa forma, se interrumpía el sueño del dios Pan. En este caso, Pan se aproxima a la noción de Demonium Meridianum (Demonio del Mediodía).
Por último, como deidad, Pan representaba a toda la naturaleza salvaje. De esta forma, se le atribuía la generación del miedo enloquecedor. De ahí la palabra pánico que, en principio, significaba el temor masivo que sufrían manadas y rebaños ante el tronar y la caída de rayos.
Genealogía
Según una de las tradiciones, cuando Hermes pastoreaba los rebaños de Driops, tuvo una relación amorosa con una de las hijas de ésta, de la que nació el dios Pan. Según esta teoría, cuando nació, presentaba sus miembros inferiores en forma de macho cabrío y el resto del cuerpo con apariencia de hombre. En la cabeza tenía dos cuernos y su cara era arrugada, con una barbilla prominente, con todo el cuerpo cubierto por una espesa capa de pelo. Se dice que, apenas nacido, escapó a las montañas, donde Hermes tuvo que buscarlo para llevarlo al Olimpo envuelto en una piel de liebre. Una vez allí, lo llamaron Pan, puesto que era la diversión de todos.
Otra de las tradiciones cuenta que Penélope, durante la ausencia de su esposo Odiseo, tuvo varios amantes, quedando encinta de uno de ellos. De esta manera, nació Pan, nombre que significa hijo de todos.
Otras versiones enumeran las tradiciones anteriormente citadas. Se dice que, tras el regreso de sus viajes, Odiseo repudió a Penélope por sus infidelidades y que, una vez abandonada, concibió al dios Pan, fruto de su unión con Hermes.
Otras tradiciones apuntan a que fue hijo de Zeus y de Hybris, de Zeus y Calisto o de Hermes y una ninfa.
Relaciones con otros personajes mitológicos
Asimismo, Pan estaba intensamente enamorado de la ninfa Siringa, quien no le correspondía. Se dice que una vez, mientras huía de Pan, se lanzó al río Ladón. Quedó acorralada y pidió ayuda a sus hermanas las ninfas quienes, conmovidas, la convirtieron en un cañaveral. Se cuenta que, cuando Pan llegó, sólo pudo abrazar las cañas que se mecían por el viento y el rumor que producían le causó tal agrado que decidió construir un nuevo instrumento musical con ellas. Así, creó la flauta siringa, en recuerdo de la ninfa de igual nombre.
Del mismo modo, sedujo a Selene regalándole un vellocino de gran blancura. Desde entonces, ambos fueron venerados en una caverna del Monte Niceo.
Culto
Los ritos de fertilidad originales fueron asumidos a partir del siglo V por las Bacantes, que duraron hasta bien entrada la Edad Media. Desde entonces, y hasta nuestros días, la imagen tradicional de Pan se asocia con la imagen del diablo (en forma de macho cabrío) y los aquelarres.
El Dios Celta Lugus
Lugus es el Dios supremo, también conocido como Lugh en gaélico, o como Llew en Gales. Lugus, como Dios principal del panteón celta y Ianus, etrusco-latino, compartían entre sus características la de ser el dios-rey de sus pueblos, la de soportar el equilibrio del Universo, ser los dioses de las artes, los fundadores de ciudades capitales y tenían la posibilidad de ver el futuro, además de compartir las celebraciones equinocciales y solsticiales. Entre estas fechas, el Lughnasa, la ceremonia principal que se celebraba en la Galia en la ciudad de Lyon (Lugu-dunum) el día primero de agosto, al concluir las cosechas, se celebraba el festival de Lugus, el dios-rey. En esta celebración, la más importante para estos pueblos, se celebraba el hierogamos o matrimonio sagrado de Lugus con la Tierra.
Es probablemente el "Mercurio" que describe Julio César en sus "Comentarios". Calificado como "inventor de todas las artes". Se le ha puesto su nombre a varias ciudades, por ejemplo Lugdunon (Lugdunum en latín), origen lingüistico de las ciudades francesas de Lyon o Laon. Encontramos Leiden en los Paises Bajos, Leignitz en Silesia, Luguvalium en Carlisle, Lugo en Galicia. La forma Luguvalos significa "fuerte como Lugus" o "fuerte de Lugus". Para la mayoría de expertos, Lugus significa "brillante". Se le adoraba como dios solar y protector de la fertilidad y la curación. Su símbolo era una rueda.
Dios Venus
La Diosa Venus.
Conocida como la Diosa del AMOR y la BELLEZA
Venus es el nombre que los antiguos Romanos le dieron a la Diosa del Amor. Creada de la unión del océano y el cielo, Venus nació de la espuma y del agua y fue traida a la tierra en una concha. Fue descrita como "La ESTRELLA DEL OCEANO" por sus seguidores y considerada la reina del placer. Por cientos de años, tanto artistas como poetas han buscado inspiración en esta Diosa.
Venus es la Diosa que inspira a las personas a amarse las unas a las otras, asegurando la continuidad de la raza humana y su crecimiento. Venus era conocida por los Griegos como Afrodita; cuyo nombre literalmente se traduce como "la que viene de la espuma." Sus acompañantes, 3 Gracias llamadas Felicidad, Brillantez y Floreciente ilustra las maravillas que la Diosa puede ofrecer si ella decide sonreír a las peticiones terrenales.
Venus, la diosa romana del amor, trae alegría tanto a dioses y a los humanos como al mundo de las plantas. Por ese motivo se le relaciona con la llegada de la primavera, la más romántica de las estaciones. Creada de la feliz unión del mar y el cielo, Venus ha sido descrita como la "Reina del placer", y es ella quién inspira a las personas a amarse y a disfrutar de los placeres de la sensualidad y la pasión. Sin embargo, estas delicias suponen responsabilizarse del acto creativo del amor y la sexualidad como expresión carnal de la voz interior.
Venus..
Una de las Diosas más conocida e invocada. Es lo femenino por excelencia y está asociada con los signos Tauro y Libra. La leyenda le atribuye tremendos poderes que ejerció sobre los dioses y algunos mortales. A Afrodita se la considera un arquetipo que brinda amor, desde el sentimiento más puro e ideal hasta en sus aspectos más eróticos, pasionales y lujuriosos. Simboliza el gusto por el placer y las cosas buenas de la vida, así como el uso del encanto personal y la seducción para conseguirlos. Se le asocia a los cisnes, y las palomas, esas aves del amor que se arrullan entre sí. Su nombre, Venus, deriva del día viernes, día del amor.
Fortalezas: tu apariencia te lleva a la personificación de la belleza de lo femenino. Recibes, con mucha gracia y empatía, los encantos que despiertas. Eres activa e incitante. Aprovecha el halo luminoso que te ayuda en todas las situaciones, donde lo racional queda fuera. La potencialidad, el entusiasmo y creatividad, se transforman en un proceso de mucha sensualidad y estímulo para los que te rodean. La Venus mayor se encanta con su madurez, enamorándose de sí misma a través de sus obras. Es un período de producción y realizaciones.
Desafíos: a pesar de tu encanto, no todo resulta de la manera que lo deseas. Consejo: ojo con tu mal genio, tus pasiones exageradas y tu belleza: cuida bien hacia dónde las diriges.
Conocida como la Diosa del AMOR y la BELLEZA
Venus es el nombre que los antiguos Romanos le dieron a la Diosa del Amor. Creada de la unión del océano y el cielo, Venus nació de la espuma y del agua y fue traida a la tierra en una concha. Fue descrita como "La ESTRELLA DEL OCEANO" por sus seguidores y considerada la reina del placer. Por cientos de años, tanto artistas como poetas han buscado inspiración en esta Diosa.
Venus es la Diosa que inspira a las personas a amarse las unas a las otras, asegurando la continuidad de la raza humana y su crecimiento. Venus era conocida por los Griegos como Afrodita; cuyo nombre literalmente se traduce como "la que viene de la espuma." Sus acompañantes, 3 Gracias llamadas Felicidad, Brillantez y Floreciente ilustra las maravillas que la Diosa puede ofrecer si ella decide sonreír a las peticiones terrenales.
Venus, la diosa romana del amor, trae alegría tanto a dioses y a los humanos como al mundo de las plantas. Por ese motivo se le relaciona con la llegada de la primavera, la más romántica de las estaciones. Creada de la feliz unión del mar y el cielo, Venus ha sido descrita como la "Reina del placer", y es ella quién inspira a las personas a amarse y a disfrutar de los placeres de la sensualidad y la pasión. Sin embargo, estas delicias suponen responsabilizarse del acto creativo del amor y la sexualidad como expresión carnal de la voz interior.
Venus..
Una de las Diosas más conocida e invocada. Es lo femenino por excelencia y está asociada con los signos Tauro y Libra. La leyenda le atribuye tremendos poderes que ejerció sobre los dioses y algunos mortales. A Afrodita se la considera un arquetipo que brinda amor, desde el sentimiento más puro e ideal hasta en sus aspectos más eróticos, pasionales y lujuriosos. Simboliza el gusto por el placer y las cosas buenas de la vida, así como el uso del encanto personal y la seducción para conseguirlos. Se le asocia a los cisnes, y las palomas, esas aves del amor que se arrullan entre sí. Su nombre, Venus, deriva del día viernes, día del amor.
Fortalezas: tu apariencia te lleva a la personificación de la belleza de lo femenino. Recibes, con mucha gracia y empatía, los encantos que despiertas. Eres activa e incitante. Aprovecha el halo luminoso que te ayuda en todas las situaciones, donde lo racional queda fuera. La potencialidad, el entusiasmo y creatividad, se transforman en un proceso de mucha sensualidad y estímulo para los que te rodean. La Venus mayor se encanta con su madurez, enamorándose de sí misma a través de sus obras. Es un período de producción y realizaciones.
Desafíos: a pesar de tu encanto, no todo resulta de la manera que lo deseas. Consejo: ojo con tu mal genio, tus pasiones exageradas y tu belleza: cuida bien hacia dónde las diriges.
EL AMOR
Es una diosa alquímica,ya que sus experiencias son transformadoras.
Esta deidad lleva a la mujer que la encarna al disfrute de su cuerpo y de la sexualidad plena con el ser amado.
No solo es belleza, sino capacidad de generar belleza, por lo cual todo lo que ella hace se ve inundado por la creatividad: desde el juego con sus hijos, al arte, la cocina o cualquier actividad. Esta diosa aparece en toda mujer que se enamora, ya se trate de una Atenea concentrada en su trabajo o de una Demeter volcada en sus hijos, la entrada de Afrodita en su vida convertira el amor en una prioridad. Ella la inducirá a cuidar más su aspecto y hará que despierte su imaginación creando situaciones que rompan la rutina.
Apasionada por naturaleza y conectada a sus sentidos y emociones, ama a todos intensamente y goza de aquello que se relacione con la sensibilidad; pero también es una mujer incompleta si carece de otros arquetipos que la equilibren. No tiene perspectivas de futuro, es impulsiva y no piensa en las consecuencias. Tiende a ser promiscua e infiel. Puede ser el blanco de las mujeres Hera, envidiosas de su belleza y su magnetismo.También el hombre puede hacerle daño, ya que tiende a enamorarse del arquetipo Ares (el guerrero), que por celos puede maltratarla; de Hefesto, el artesano tan centrado en su arte que la hace sentir abandonada; o de Zeus, el patriarca que la trata con capricho, utilizándola sexualmente. Le hace falta potenciar la fidelidad y el compromiso propios de Hera.También necesita a Artemisa para dirigirla hacia objetivos concretos y poner límites; de Atenea que le haga reflexionar antes de actuar, y de Hestia, que la conecte con su alma.
PLANETA:Venus-Urano
La magia de VENUS
Como diosa alquímica busca generar nueva vida, lo cual puede estar expresado a ivel creativo o físico. Impregna a humanos y a dioses de una belleza irresistible que produce una atracción magnética, llevando a esos seres a la unión, tanto coital como psicológica y espiritual. Sugiere la comunicación o comunión, debido al deseo de conocer y ser conocido, que incluye además del amor romántico o el sexual, el platónico, la amistad profunda y la compresión empática, alentando la creatividad.
Venus es dueña de su propia vida y su libertad para tener dominio de sí misma se deriva del lúcido conocimiento de que el amor es una esencia que reside en el corazón de uno y no tiene nada que ver ni con la permanencia noi con la estabilidad de la relación. Es sabia en materia de amor y relaciones y no es temeraria, como se podría esperar de las cualidades que encarna. Protege a sus hijos, amantes y marido y ayuda por igual a dioses, diosas y humanos. Por ello encarna la divina llamada del amor sin ataduras sentimentales que podrían apresar al ser amado.
Su dia; Viernes
Sus colores; Rosa, Rojo, Azul
Hierbas; Artemisa, Rosa, Romero
Piedras; Cuarzo Rosa, Rubi, Jaspe Rojo
Luna; Llena o Creciente
Hora: 21
Incienso; saldalo o rosa














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